Seguidamente encontrarán un trabajo científico realizado por el Servicio de Neonatología del Hospital Privado del Sur publicado en la Revista Archivos Argentinos de Pediatría (Arch Argent Pediatr 2018;116(1):72-80)
Autores: Dra. María del Carmen Covas, Enf. Brenda Salvatierra, Lic. Valeria Velázqueza y Dr. Ernesto R. Alda
RESUMEN
Introducción: La colocación de pulseras es la conducta más utilizada en la identificación del recién nacido en Argentina. Objetivos: Evaluar su permanencia durante la estadía institucional según el lugar de colocación. Población. Todos los recién nacidos de término que permanecieron con su madre. Diseño observacional, prospectivo, tipo cohorte, aleatorizado: antebrazo, pierna. Resultados: Casos observados: 914; antebrazo: 457; pierna: 438. Al momento del alta, un 67% del grupo de antebrazo y un 72% del de pierna conservaban la pulsera en el mismo lugar. Conclusiones: La tercera parte de los recién nacidos no tenía la pulsera en el mismo lugar en que se había colocado al nacer.
La permanencia fue mayor en la pierna.
Palabras clave: recién nacido, sistema de identificación de pacientes,pulseras, seguridad del paciente.
Para quienes deseen leer el trabajo publicado en su todalidad lo pueden hacer ingresando al siguiente archivo PDF.
del Hospital Privado del Sur. Una forma de acompañar a los padres desde nuestro Servicio.
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19/2/18
5/10/17
Nació en el Hospital Privado del Sur el bebé número 50.000
El servicio de Neonatología cumplió hace poco 35 años.
Martina, una beba saludable que llegó al mundo el lunes último, fue la recién nacida Nº 50.000 registrada en el Hospital Privado del Sur, informó a La Nueva. el doctor Ernesto Alda, jefe del servicio de Neonatología, creado el 21 de septiembre de 1982.
Alda, quien desde ese momento conduce ese servicio junto a su esposa, la doctora María del Carmen Covas, sostuvo que se trata del sanatorio privado que registra más nacimientos: se atienden 1.700 bebés por año. El que más bebés recibe es el Penna, única maternidad pública de la región, con alrededor de 2.700 recién nacidos al año.
“La complejidad obstetricia hace que cada vez existan más embarazos de alto riesgo que siguen adelante”, indicó el profesional, para aclarar que entre un 15% y un 17% (es decir, alrededor de 250 bebés) deben ser derivados a Neonatología por distintas causas, como bajo peso, prematurez o alguna malformación tratable.
Martina nació por parto natural, estuvo 48 horas en una habitación común y ya fue dada de alta junto a su mamá.
Fuente:
La Nueva
25/7/16
La Sociedad Argentina de Pediatría manifiesta
La Sociedad Argentina de Pediatría manifiesta su repudio ante el hecho trascendido en los medios, en relación a la prohibición que recibió una madre que amamantaba a su bebé en una plaza por parte de las fuerzas de seguridad locales. Dicho proceder pone de manifiesto no sólo un abuso de autoridad del personal, sino un cercenamiento de los derechos básicos de la madre y el niño.
La lactancia materna es un derecho básico de las madres y un componente fundamental del derecho de las niñas y los niños a una alimentación adecuada y segura.
Comisión Directiva SAP
La lactancia materna es un derecho básico de las madres y un componente fundamental del derecho de las niñas y los niños a una alimentación adecuada y segura.
Comisión Directiva SAP
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| Madres coparon plazas de todo el país para defender su derecho a amamantar en lugares públicos |
18/7/16
Nueva web para la comunidad
La Sociedad Argentina de Pediatría ha lanzado una nueva página para la comunidad. Dicha web ha sido diseñada con un formato novedoso y con contenidos actualizados por los Comités, Grupos de Trabajo y las subcomisiones de la SAP, presentados en las diferentes actividades de crecimiento del niño.
En estos primeros pasos, ya se encuentra disponible la información más relevante para cada etapa.
En breve se sumarán más contenidos sobre Bebés, Niños Pequeños, Escolares, Pre-Adolescentes y Adolescentes.
Los invitamos a recorrerla
En estos primeros pasos, ya se encuentra disponible la información más relevante para cada etapa.
En breve se sumarán más contenidos sobre Bebés, Niños Pequeños, Escolares, Pre-Adolescentes y Adolescentes.
Los invitamos a recorrerla
![]() |
| Comunidad Sociedad Argentina de Pediatría http://comunidad.sap.org.ar/ |
25/4/16
La receta mágica de la leche materna
Su composición sigue siendo un auténtico rompecabezas científico, el mejor secreto guardado de la leche materna, el que la hace inimitable. En su afán por conocer más sobre la receta 'mágica' de este super-alimento para bebés, un grupo de expertos del Instituto de Fisiología de la Universidad de Zurich (Suiza ) ha descubierto que es aún más compleja que la del resto de mamíferos. De hecho, contiene más de 200 moléculas de azúcar diferentes, muy por encima de las 30-50 que se encuentran, por ejemplo, en la leche de ratón o en la de vaca.
Como argumentan los autores de esta revisión, que acaba de publicar la revista Trends in Biochemical Sciences, "los bebés nacen estériles de bacterias en sus intestinos. Sin embargo, a los pocos días, cuentan con millones de ellas y a la semana, con miles de millones y todo gracias, precisamente, a los azúcares que provienen la leche de la madre". Se cree que cada uno de los 200 azúcares tiene un papel determinante y beneficioso para el fortalecimiento del microbioma del recién nacido.
Precisamente la leche materna de los primeros días está repleta de azúcares, también contiene gran cantidad de proteínas, vitaminas y células con función inmune. Un cóctel perfectamente adaptado para las necesidades de las primeras horas y los primeros días. Ya se sabe que conforme pasa el tiempo, la composición de la 'primera comida funcional de la naturaleza' varía. "La primera leche materna se encarga de favorecer la colonización del intestino por grupos específicos de bacterias", expone el co-autor del estudio, Thierry Hennet, de la Universidad de Zurich. Moléculas como la inmonoglobulina A (IgA) y los oligosacáridos protegen de las infecciones gastrointestinales y favorecen el desarrollo de la microbiota.
La leche materna humana ayuda a sentar las bases para el sistema inmunológico del recién nacido. Su carga de anticuerpos y moléculas frenan el crecimiento de bacterias dañinas y favorecen la coordinación de la actividad de los glóbulos blancos.
Al mes, cuando el niño comienza a desarrollar un sistema inmune, la composición de la leche materna empieza a cambiar. Los niveles de anticuerpos maternos se reducen, al igual que la diversidad de azúcares, pero la leche madura y se enriquece con un mayor número de nutrientes grasos y otros que apoyan el crecimiento infantil.
Esta forma de nutrición lleva años acompañando al ser humano y la lista de ventajas no deja de engrosar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), reduce la mortalidad infantil y la incidencia de enfermedades infecciosas, otitis, diarreas, neumonías o infecciones de orina. A largo plazo, también se asocia a menos probabilidades de alergias y diabetes. Además, algunos estudios apuntan que el pequeño experimenta un desarrollo cognitivo más destacado. Los beneficios no se restringen a los más pequeños. En la madre disminuye el riesgo de cáncer de mama y de ovario, de diabetes y depresión postparto. Por todas estas razones, a la leche materna es el 'oro biológico' de la nutrición infantil. De hecho, una investigación publicada a principios de este año señalaba que incrementar la lactancia materna podría prevenir más de 800.000 muertes infantiles y hasta 20.000 fallecimientos por cáncer de mama cada año en el mundo.
"La leche materna es un producto natural de millones de años de evolución que ciertamente posee los nutrientes óptimos para un recién nacido y sus siguientes etapas", apunta Lubor Borsig, otra de las firmantes del estudio. De hecho, la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y después propone complementarla con alimentos como fruta, verdura y carne hasta el año. Sin embargo, apostilla Borsing, "son las familias las que deben tomar la decisión en cada caso, no los científicos.
Lo que los investigadores pueden hacer es seguir trabajando en la comprensión del papel de las diferentes moléculas de las que se compone la leche materna, algo que ahora resulta más fácil que hace unos años, gracias a los avances en tecnología de secuenciación de genes". En los próximos años, confían los dos autores de la revisión, se conocerá mejor el rol de las hormonas de la leche materna humana y el papel exacto de las diferentes poblaciones bacterianas en el intestino del bebé.
Como argumentan los autores de esta revisión, que acaba de publicar la revista Trends in Biochemical Sciences, "los bebés nacen estériles de bacterias en sus intestinos. Sin embargo, a los pocos días, cuentan con millones de ellas y a la semana, con miles de millones y todo gracias, precisamente, a los azúcares que provienen la leche de la madre". Se cree que cada uno de los 200 azúcares tiene un papel determinante y beneficioso para el fortalecimiento del microbioma del recién nacido.
Precisamente la leche materna de los primeros días está repleta de azúcares, también contiene gran cantidad de proteínas, vitaminas y células con función inmune. Un cóctel perfectamente adaptado para las necesidades de las primeras horas y los primeros días. Ya se sabe que conforme pasa el tiempo, la composición de la 'primera comida funcional de la naturaleza' varía. "La primera leche materna se encarga de favorecer la colonización del intestino por grupos específicos de bacterias", expone el co-autor del estudio, Thierry Hennet, de la Universidad de Zurich. Moléculas como la inmonoglobulina A (IgA) y los oligosacáridos protegen de las infecciones gastrointestinales y favorecen el desarrollo de la microbiota.
La leche materna humana ayuda a sentar las bases para el sistema inmunológico del recién nacido. Su carga de anticuerpos y moléculas frenan el crecimiento de bacterias dañinas y favorecen la coordinación de la actividad de los glóbulos blancos.
Al mes, cuando el niño comienza a desarrollar un sistema inmune, la composición de la leche materna empieza a cambiar. Los niveles de anticuerpos maternos se reducen, al igual que la diversidad de azúcares, pero la leche madura y se enriquece con un mayor número de nutrientes grasos y otros que apoyan el crecimiento infantil.
Esta forma de nutrición lleva años acompañando al ser humano y la lista de ventajas no deja de engrosar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), reduce la mortalidad infantil y la incidencia de enfermedades infecciosas, otitis, diarreas, neumonías o infecciones de orina. A largo plazo, también se asocia a menos probabilidades de alergias y diabetes. Además, algunos estudios apuntan que el pequeño experimenta un desarrollo cognitivo más destacado. Los beneficios no se restringen a los más pequeños. En la madre disminuye el riesgo de cáncer de mama y de ovario, de diabetes y depresión postparto. Por todas estas razones, a la leche materna es el 'oro biológico' de la nutrición infantil. De hecho, una investigación publicada a principios de este año señalaba que incrementar la lactancia materna podría prevenir más de 800.000 muertes infantiles y hasta 20.000 fallecimientos por cáncer de mama cada año en el mundo.
"La leche materna es un producto natural de millones de años de evolución que ciertamente posee los nutrientes óptimos para un recién nacido y sus siguientes etapas", apunta Lubor Borsig, otra de las firmantes del estudio. De hecho, la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y después propone complementarla con alimentos como fruta, verdura y carne hasta el año. Sin embargo, apostilla Borsing, "son las familias las que deben tomar la decisión en cada caso, no los científicos.
Lo que los investigadores pueden hacer es seguir trabajando en la comprensión del papel de las diferentes moléculas de las que se compone la leche materna, algo que ahora resulta más fácil que hace unos años, gracias a los avances en tecnología de secuenciación de genes". En los próximos años, confían los dos autores de la revisión, se conocerá mejor el rol de las hormonas de la leche materna humana y el papel exacto de las diferentes poblaciones bacterianas en el intestino del bebé.
26/10/15
La lactancia materna prolongada aumenta el cociente intelectual a largo plazo
Un estudio realizado por Victora CG, Horta BL, Loret de Mola C, Quevedo L, Pinheiro RT, Gigante DP, y colaboradores y publicado en Lancet Glob Health (2015) confirma que la lactancia materna prolongada mejora el rendimiento escolar, aumenta el cociente intelectual en el adulto y se relaciona con unos ingresos altos en el futuro, según una extensa muestra de miles de bebés brasileños.
El equipo analizó los datos de cerca de 6000 bebés que nacieron en el año 1982 en el municipio brasileño de Pelotas. De ellos, 3493 realizaron un test de inteligencia intelectual a los 30 años (Wechsler Adult Intelligence Scale, 3era. versión). Los expertos dividieron a los participantes en cinco grupos, basándose en el tiempo en el que habían recibido la lactancia materna y controlaron diez variables sociales y biológicas que pueden contribuir al incremento del cociente intelectual, como ingresos familiares, nivel de escolarización de los padres, genética, edad de la madre y hábito tabáquico durante el embarazo, el peso del bebé y el tipo de parto.
El estudio muestra la primera evidencia de que la lactancia materna durante más de doce meses tiene un gran impacto en el desarrollo cognitivo, efectos que persisten también en la edad adulta. Un niño que reciba lactancia materna un mínimo de un año conseguirá a los 30 años un cociente intelectual mejor (diferencia de 3,76 puntos; IC 95% = 2,20-5,33) y tendrá más años de escolaridad (0,91 años más; IC 95% = 0,42-1,40) y un mejor salario en comparación con los que sólo reciban lactancia materna durante menos de un mes.
Fuente: Lancet Glob Health. 2015 Apr;3(4):e199-205. doi: 10.1016/S2214-109X(15)70002-1.
El equipo analizó los datos de cerca de 6000 bebés que nacieron en el año 1982 en el municipio brasileño de Pelotas. De ellos, 3493 realizaron un test de inteligencia intelectual a los 30 años (Wechsler Adult Intelligence Scale, 3era. versión). Los expertos dividieron a los participantes en cinco grupos, basándose en el tiempo en el que habían recibido la lactancia materna y controlaron diez variables sociales y biológicas que pueden contribuir al incremento del cociente intelectual, como ingresos familiares, nivel de escolarización de los padres, genética, edad de la madre y hábito tabáquico durante el embarazo, el peso del bebé y el tipo de parto.
El estudio muestra la primera evidencia de que la lactancia materna durante más de doce meses tiene un gran impacto en el desarrollo cognitivo, efectos que persisten también en la edad adulta. Un niño que reciba lactancia materna un mínimo de un año conseguirá a los 30 años un cociente intelectual mejor (diferencia de 3,76 puntos; IC 95% = 2,20-5,33) y tendrá más años de escolaridad (0,91 años más; IC 95% = 0,42-1,40) y un mejor salario en comparación con los que sólo reciban lactancia materna durante menos de un mes.
Fuente: Lancet Glob Health. 2015 Apr;3(4):e199-205. doi: 10.1016/S2214-109X(15)70002-1.
6/8/15
Lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2015: amamantar y trabajar
El lema de este año es aunar esfuerzos de todos los sectores
para que las mujeres puedan trabajar y amamantar.
para que las mujeres puedan trabajar y amamantar.
Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, cuyo fin es fomentar la lactancia natural, y mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. La OPS/OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación durante los 6 meses siguientes. Este año, el lema es “Amamantar y trabajar ¡logremos que sea posible!", y su objetivo es aunar esfuerzos para desarrollar acciones para que los empleadores sean amigables con las familias, los bebés, y que apoyen activamente a las madres trabajadoras para que continúen amamantando. Además, esta semana tiene como fin informar sobre los últimos avances en la tutela y protección de los derechos de maternidad en todo el mundo, y crear conciencia sobre la necesidad de fortalecer las legislaciones nacionales y su aplicación, así como facilitar la lactancia materna de las mujeres que trabajan en los sectores informales.
Ahora, un nuevo estudio publicado en Journal of Human Lactation, evaluó cuáles fueron las tendencias (entre 1995 y 2014) sobre pausas de lactancia en el lugar de trabajo y la licencia por maternidad hasta que el bebé cumpla 6 meses, en los 193 países miembros de las Naciones Unidas. Los resultados de"Facilitating Working Mothers’ Ability to Breastfeed: Global Trends in Guaranteeing Breastfeeding Breaks at Work, 1995-2014" fueron los siguientes: a nivel mundial, se ha producido un progreso gradual en la prestación de políticas de apoyo para la lactancia en el trabajo. Entre 1995 y 2014, la proporción de países que no tenían leyes que prevén pausas de lactancia materna se redujo de 36,9% al 26,7%. Sin embargo, 51 países aún no han legislado para que las madres tomen descansos en el trabajo para la lactancia, y 4 países sólo tenían horas no pagadas hasta los 6 meses de edad. En 2014, de los 55 países que no garantizaban pausas de lactancia materna durante los primeros 6 meses de vida, 7 países garantizaban el pago la licencia por maternidad con la misma duración; y 48 países (25,1%) no brindaban ninguna licencia materna ni pausas para lactancia pagados.
Como conclusión, esta investigación global dice que, actualmente, sólo 2 de cada 5 bebés en el mundo reciben la lactancia materna exclusiva durante el tiempo recomendado. Y que entre los años 2000 y 2012, ha habido pocas mejoras en las tasas de lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. A nivel mundial, las tasas de lactancia materna exclusiva sólo aumentaron del 38% al 41%de los infantes, mientras que en los en los países menos desarrollados los índices han sido mejores: de 38% a 50% de los niños menores de 6 meses de edad se alimentan con leche materna.
10/6/15
Nuestra flora intestinal depende de cómo nacemos y de lo qué comemos de bebés
Los niños nacidos por cesáreas presentan bacterias muy
diferentes a las de sus madres, justo lo contrario que los nacidos por vía
vaginal.
La lactancia materna también es determinante.
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BÄCKHED ET AL./CELL HOST y MICROBE 2015
|
La forma en la que nacemos o cómo nos alimentamos durante
los primeros años de vida va a determinar nuestro microbioma, es decir, las
bacterias que van a convivir con nosotros. Lo acaba de comprobar una investigación
que se publica en «Cell Host & Microbe's» tras un análisis de las muestras
de heces de 98 bebés suecos durante su primer año de vida. Por ejemplo, los
niños nacidos por cesárea tenían bacterias intestinales menos parecidas a las
de sus madres que aquellos nacidos por vía vaginal.
El trabajo también ha visto que las decisiones en la
alimentación, pecho o biberón, son claves en el microbioma intestinal infantil.
«Nuestros resultados muestran que el cese de la lactancia materna, en lugar de
la introducción de alimentos sólidos, es el factor principal en el desarrollo
de una microbiota similar a la de un adulto», señala Fredrik Bäckhed de la
Universidad de Gotemburgo (Suecia). «Sin embargo, el efecto de su alteración
precoz sobre la salud y la enfermedad en la adolescencia y la edad adulta está
por demostrar».
Se sabe que las bacterias intestinales son una fuente de
nutrientes y vitaminas para un niño durante su crecimiento. Nuestros
‘inquilinos intestinales’ son capaces de interactuar con los procesos celulares
normales. Por ello, los investigadores trabajan en comprender el papel de los
microbios intestinales en el metabolismo, la inmunidad e incluso en el comportamiento.
Colonizadores intestinales
Este nuevo estudio, dirigido por Bäckhed y Jovanna Dahlgren
en la Universidad de Gotemburgo y Wang Jun, del Instituto de Genómica de Beijing-Shenzhen
(China), apoya observaciones anteriores que aseguran que los colonizadores
bacterianos más iniciales se derivan de la madre. Los investigadores han visto
ahora que aunque los bebés nacidos mediante cesárea reciben menos microbios de
su madre, todavía son capaces de transmitirlos a través de la piel y la boca. Además
han comprobado que una vez que la bacteria se afianza en el intestino de un
bebé, sus poblaciones cambian dependiendo de lo que éste come. Por este motivo
los investigadores creen que el cese de la lactancia materna es un momento
clave en el desarrollo del microbioma ya que ciertos tipos de bacterias prosperan
en los nutrientes que la leche materna proporciona. Una vez que ya no están
disponibles, emergen otras bacterias, que son más comunes en los adultos. «Los
resultados subrayan el papel de la lactancia materna en la formación y la
sucesión de las comunidades microbianas del intestino durante el primer año de
vida», escriben.
«La microbiota intestinal de los niños que ya no eran
amamantados se enriqueció en especies pertenecientes a clostridios, frecuentes
en los adultos. Por el contrario, bacterias como Bifidobacterium y
Lactobacillus todavía dominaban la microbiota intestinal de los lactantes
alimentados con leche materna».
Antibióticos, el principal enemigo
Los antibióticos son el principal enemigo de nuestras
bacterias; sin embargo, representan una cuarta parte de todos los medicamentos
que se administran a los niños, a pesar de que un tercio de las recetas sean
innecesarias. Debido a que alteran el microbioma intestinal algunos trabajos
sugieren que pueden tener consecuencias a largo plazo, como obesidad, alergias
y enfermedades autoinmunes. Dan Knights, de la Universidad de Minnesota
(EE.UU.), ha analizado, tras revisar múltiples estudios, cómo los antibióticos pueden
estar actuando en el intestino. Así, señala, en el caso de las alergias, por ejemplo,
el uso de antibióticos puede erradicar las bacterias intestinales clave que ayudan
a las células inmunes a madurar. Estas células habrían sido esenciales para mantener
el sistema inmunológico a raya cuando se enfrentan a los alérgenos. Incluso si
estas bacterias vuelven, el sistema inmune sigue estando alterada. Los
investigadores también han ideado una prueba de diagnóstico que puede calcular la
edad de desarrollo del microbioma del intestino de un bebé en relación con los
bebés sanos. A su juicio, los pediatras podrían emplear una prueba similar para
identificar y potencialmente tratar a los bebés más de un mes después del
desarrollo normal.-
(Fuente original: R. I. - ABC - Madrid - España) – Extraído de
Salud para Todos, año 23 número 247, junio 2015, pág. 31 - I.S.S.N.0329-7705
7/5/15
Tú eres la mejor madre del mundo
José María Paricio Talayero es Pediatra, Doctor en Medicina (UAM) y Diplomado en Estadística en Ciencias de la Salud (UAB). Fundador de www.e-lactancia.org, www.telasmos.org y Presidente de APILAM. En su libro ‘Tú eres la mejor madre del mundo’ aborda el tema del mito de la “buena madre”. ¿Cómo hemos llegado a tener que decirle a una madre a través de un libro que lo está haciendo bien?
El autor lo explica:
Creo que nunca habrá suficientes oportunidades para decirle a una madre que se siente mal que lo está haciendo bien. Las madres suelen tener tal grado de autoexigencia y quieren tanto a sus hijos que con frecuencia creen que algo que han hecho mal es la causa que ha podido perjudicar a su hijo. Hay que convencerlas que el virus que tiene su bebé no tiene nada que ver con lo que hayan hecho ellas los días anteriores, que lo habría tenido igual o de otra manera si hubiese hecho cosas diferentes. Aún se sienten más culpables si la enfermedad es seria o aparecen problemas escolares o trastornos de conducta. Es cierto que la influencia de los padres es mucha, pero muchas enfermedades nada tiene que ver con lo que hagan los padres y la personalidad y desarrollo del niño tiene que ver con muchas cosas además de lo que hayan hecho los padres.
Haber visto a tantas madres atribuirse culpas de modo innecesario, me llevó a dedicar un capítulo entero a hablar de la culpa en el libro.
En determinadas corrientes de la psicología y de la crianza se tiende a atribuir a la madre un papel único y determinante en todo lo que le ocurra a sus hijos en el futuro y eso no es cierto. Se les hace creer en un determinismo tal que viene a decir, simplificando, que si no lo abrazó o consoló bastante aquel día, por eso luego ha tenido los problemas que ha tenido. Estos agoreros que culpabilizan a las madres y casi no les permiten respirar, olvidan que hay muchas oportunidades en la vida para corregir posibles errores y que los factores de todo fenómeno suelen ser múltiples y que existe una cualidad de los humanos llamada resiliencia, la capacidad de reponerse a la adversidad.
Es habitual leer en multitud de Redes Sociales, blogs y foros a mamás que han optado por lactancia artificial quejarse de no ser “malas madres” por ello y argumentar que una madre que da el pecho no es mejor madre por hacerlo. ¿Por qué esa obsesión y esa lucha permanente?
Las decisiones que toman las mujeres suelen ser meditadas y profundas. Suelen estar ancladas en su interior a veces desde hace muchos años. La decisión por el tipo de lactancia no se suele tomar en el momento del parto ni mucho menos. Se afianza y define durante el embarazo, pero he podido comprobar entrevistando a escolares de entre 14 y 18 años que a esa edad la mayoría ya tiene una idea formada de lo que hará si un día tiene un hijo. El 99% ya lo sabía y esto contrasta con el menos del 10% de chicos que ya habían reflexionado sobre el tema.
Así pues una decisión tan arraigada obedece a motivos profundos, pueden ser familiares, estéticos, de relación con el propio cuerpo u otros y son decisiones válidas para cada mujer en concreto, sea que la haya tomado por el pecho o por el biberón. Ninguna es mejor madre que la otra, esto no es un concurso de puntos a ver quien tiene más. Desde el punto de vita de la ciencia, del riesgo epidemiológico que entraña una decisión u otra, está claro de modo teórico cual es la mejor decisión, pero no todo el mundo tiene acceso a toda la información de modo claro, las autoridades sanitarias y los agentes sanitarios en concreto no tienen un discurso claro y consistente, y aún teniendo la información correcta, lo que es mejor en teoría, a veces no es lo mejor para una madre en concreto y sus razones tiene. Me viene a la memoria el primer capítulo del libro de Ibone Olza, ‘Lactivista’, que titula “El pecho no es lo mejor”, vale la pena leerlo. Como también cuando nos recuerda, que aún si se da biberón , el modelo es el pecho y como tal hay que darlo (Ibone Olza: Dar el biberón como si fuera el pecho).
Creo que se pueden sentir más culpables las madres que quisieron dar el pecho a sus hijos y no pudieron darlo el tiempo que deseaban; a veces ni empezar les dejaron. Creen que es por su culpa, pero no es cierto: dar el pecho en una sociedad culturalmente de biberón y de muy pocos apoyos familiares, de amistades, y “de tribu”, es una verdadera carrera de obstáculos.
La culpa es antes del sistema de cuidados sanitarios que le dijo que todo era muy fácil y luego no pudo ayudarla en sus dificultades, o que le aconsejó todo lo contrario a lo que hay que hacer, o de un entorno social hostil o desconocedor de la lactancia.
Fuente: http://www.marujismo.com/
El autor lo explica:
Creo que nunca habrá suficientes oportunidades para decirle a una madre que se siente mal que lo está haciendo bien. Las madres suelen tener tal grado de autoexigencia y quieren tanto a sus hijos que con frecuencia creen que algo que han hecho mal es la causa que ha podido perjudicar a su hijo. Hay que convencerlas que el virus que tiene su bebé no tiene nada que ver con lo que hayan hecho ellas los días anteriores, que lo habría tenido igual o de otra manera si hubiese hecho cosas diferentes. Aún se sienten más culpables si la enfermedad es seria o aparecen problemas escolares o trastornos de conducta. Es cierto que la influencia de los padres es mucha, pero muchas enfermedades nada tiene que ver con lo que hagan los padres y la personalidad y desarrollo del niño tiene que ver con muchas cosas además de lo que hayan hecho los padres.
Haber visto a tantas madres atribuirse culpas de modo innecesario, me llevó a dedicar un capítulo entero a hablar de la culpa en el libro.
En determinadas corrientes de la psicología y de la crianza se tiende a atribuir a la madre un papel único y determinante en todo lo que le ocurra a sus hijos en el futuro y eso no es cierto. Se les hace creer en un determinismo tal que viene a decir, simplificando, que si no lo abrazó o consoló bastante aquel día, por eso luego ha tenido los problemas que ha tenido. Estos agoreros que culpabilizan a las madres y casi no les permiten respirar, olvidan que hay muchas oportunidades en la vida para corregir posibles errores y que los factores de todo fenómeno suelen ser múltiples y que existe una cualidad de los humanos llamada resiliencia, la capacidad de reponerse a la adversidad.
Es habitual leer en multitud de Redes Sociales, blogs y foros a mamás que han optado por lactancia artificial quejarse de no ser “malas madres” por ello y argumentar que una madre que da el pecho no es mejor madre por hacerlo. ¿Por qué esa obsesión y esa lucha permanente?
Las decisiones que toman las mujeres suelen ser meditadas y profundas. Suelen estar ancladas en su interior a veces desde hace muchos años. La decisión por el tipo de lactancia no se suele tomar en el momento del parto ni mucho menos. Se afianza y define durante el embarazo, pero he podido comprobar entrevistando a escolares de entre 14 y 18 años que a esa edad la mayoría ya tiene una idea formada de lo que hará si un día tiene un hijo. El 99% ya lo sabía y esto contrasta con el menos del 10% de chicos que ya habían reflexionado sobre el tema.
Así pues una decisión tan arraigada obedece a motivos profundos, pueden ser familiares, estéticos, de relación con el propio cuerpo u otros y son decisiones válidas para cada mujer en concreto, sea que la haya tomado por el pecho o por el biberón. Ninguna es mejor madre que la otra, esto no es un concurso de puntos a ver quien tiene más. Desde el punto de vita de la ciencia, del riesgo epidemiológico que entraña una decisión u otra, está claro de modo teórico cual es la mejor decisión, pero no todo el mundo tiene acceso a toda la información de modo claro, las autoridades sanitarias y los agentes sanitarios en concreto no tienen un discurso claro y consistente, y aún teniendo la información correcta, lo que es mejor en teoría, a veces no es lo mejor para una madre en concreto y sus razones tiene. Me viene a la memoria el primer capítulo del libro de Ibone Olza, ‘Lactivista’, que titula “El pecho no es lo mejor”, vale la pena leerlo. Como también cuando nos recuerda, que aún si se da biberón , el modelo es el pecho y como tal hay que darlo (Ibone Olza: Dar el biberón como si fuera el pecho).
Creo que se pueden sentir más culpables las madres que quisieron dar el pecho a sus hijos y no pudieron darlo el tiempo que deseaban; a veces ni empezar les dejaron. Creen que es por su culpa, pero no es cierto: dar el pecho en una sociedad culturalmente de biberón y de muy pocos apoyos familiares, de amistades, y “de tribu”, es una verdadera carrera de obstáculos.
La culpa es antes del sistema de cuidados sanitarios que le dijo que todo era muy fácil y luego no pudo ayudarla en sus dificultades, o que le aconsejó todo lo contrario a lo que hay que hacer, o de un entorno social hostil o desconocedor de la lactancia.
Fuente: http://www.marujismo.com/
3/5/15
Amamantar podría reducir la reincidencia y mortalidad de cáncer de mama
Un estudio evalúa que amamantar podría reducir la reincidencia y mortalidad de cáncer de mama.
Los mayores beneficios se han visto en los tipos de tumores más comunes, según los investigadores.
La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda la leche materna como único alimento durante los primeros seis meses de vida, seguida por una combinación de leche y otros alimentos introducidos paulatinamente, hasta por un año o más. La leche materna protege a los bebés de enfermedades como la diabetes, infecciones, y sobrepeso. Según la AAP las madres que amamantan tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama y ovarios.
Kwan y otros investigadores especulan que amamantar puede ser preventivo por distintas razones. Por ejemplo, disminuye el número total de ciclos menstruales, y esto disminuye la exposición acumulada a hormonas que pueden favorecer el crecimiento de algunos tumores. Kwan explicó que amamantar también aumenta la diferenciación o maduración de las células conductuales del pecho, que quizá las haga más resistentes al cáncer.
Mortimer informó que este posible mecanismo tendría sentido basándose en el concepto de que una mama no se desarrolla completamente hasta que haya lactado.
Los mayores beneficios se han visto en los tipos de tumores más comunes, según los investigadores.
La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda la leche materna como único alimento durante los primeros seis meses de vida, seguida por una combinación de leche y otros alimentos introducidos paulatinamente, hasta por un año o más. La leche materna protege a los bebés de enfermedades como la diabetes, infecciones, y sobrepeso. Según la AAP las madres que amamantan tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama y ovarios.
Kwan y otros investigadores especulan que amamantar puede ser preventivo por distintas razones. Por ejemplo, disminuye el número total de ciclos menstruales, y esto disminuye la exposición acumulada a hormonas que pueden favorecer el crecimiento de algunos tumores. Kwan explicó que amamantar también aumenta la diferenciación o maduración de las células conductuales del pecho, que quizá las haga más resistentes al cáncer.
Mortimer informó que este posible mecanismo tendría sentido basándose en el concepto de que una mama no se desarrolla completamente hasta que haya lactado.
15/9/14
Un folleto para guardar
Hemos estado comentándoles algunos artículos sobre el Folleto para madres y futuras madres "Lactancia y Trabajo". Consideramos además que los temas:
- Qué dice la Legislación Vigente? (ordenada por cada país, ver Anexo)
- Preguntas frecuentes sobre lactancia y trabajo
- Recursos adicionales y sitios web sobre esta temática.
Pueden ser de utilidad a la hora de saber sus derechos para alimentar a su hijo con leche materna, así como poder tener las respuestas necesarias a sus dudas, por tales motivos dejamos a su disposición en siguiente documento: LACTANCIA Y TRABAJO
4/9/14
¿Por qué debes continuar con la lactancia materna mientras trabajas?
Felicitaciones por haber decidido continuar amamantando mientras está retornando a su trabajo! El apoyo que su empleador y sus compañeros le brinden le ayudará a lograr su objetivo de continuar dando a su bebé el alimento ideal: su propia leche. Usted sabe la importancia que tiene continuar amamantando, porque:
• La lactancia materna ofrece una experiencia única de salud y genera armonía en la relación madre-bebé.
• Desde el punto de vista nutricional, no existe una real alternativa a la lactancia materna; las leches artificiales son productos en general de origen vacuno modificados, pero carentes de muchas sustancias inmunológicas en la leche que Ud. produce.
• Desde el punto de vista inmune, sólo su leche puede brindarle al bebé los anticuerpos que todavía no es capaz de generar por sí mismo; por lo tanto, enfermará mucho menos, y menos importantes serán sus problemitas de salud como por ejemplo: significativa reducción de infecciones del oído 1, de la piel 2, diarreas infecciosas 3, infecciones respiratorias (bronquiolitis y otras) 4.
• En los recién nacidos prematuros, la lactancia materna también reduce el riesgo de enfermedades más específicas tales como enterocolitis necrotizante (una grave afección de los recién nacidos) 5.
• El riesgo de Muerte Súbita del Lactante (también denominada muerte en la cuna) es menor en los bebés amamantados 6,7.
• Los bebés que reciben lactancia materna son más inteligentes. La lactancia materna de mayor duración, comparada con la que dura menos de un mes, muestra que mejora el coeficiente de inteligencia en un promedio de 6 puntos. 8
• La lactancia materna brinda beneficios a largo plazo, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades crónicas como asma infantil 9 y leucemia aguda 10. En la edad adulta, las personas que han recibido lactancia materna presentan menor riesgo de hipertensión arterial, colesterol elevado y diabetes tipo 2. Muchos estudios, si bien no todos, también han demostrado que existe un menor riesgo de sobrepeso y obesidad 11.
• Desde el punto de vista de su propia salud, la lactancia materna previene diversas enfermedades en la mujer, como cáncer de ovario y seno 12, así como diabetes tipo 2 13. Además, es la forma natural de perder los kilos que el embarazo deja, precisamente, para la producción de leche en los primeros meses de vida.
• Desde el punto de vista emocional, las madres que mantienen la lactancia cuando retornan a su trabajo sienten menos culpa o sensación de estar abandonando a sus bebés.
• La lactancia materna ofrece una experiencia única de salud y genera armonía en la relación madre-bebé.
• Desde el punto de vista nutricional, no existe una real alternativa a la lactancia materna; las leches artificiales son productos en general de origen vacuno modificados, pero carentes de muchas sustancias inmunológicas en la leche que Ud. produce.
• Desde el punto de vista inmune, sólo su leche puede brindarle al bebé los anticuerpos que todavía no es capaz de generar por sí mismo; por lo tanto, enfermará mucho menos, y menos importantes serán sus problemitas de salud como por ejemplo: significativa reducción de infecciones del oído 1, de la piel 2, diarreas infecciosas 3, infecciones respiratorias (bronquiolitis y otras) 4.
• En los recién nacidos prematuros, la lactancia materna también reduce el riesgo de enfermedades más específicas tales como enterocolitis necrotizante (una grave afección de los recién nacidos) 5.
• El riesgo de Muerte Súbita del Lactante (también denominada muerte en la cuna) es menor en los bebés amamantados 6,7.
• Los bebés que reciben lactancia materna son más inteligentes. La lactancia materna de mayor duración, comparada con la que dura menos de un mes, muestra que mejora el coeficiente de inteligencia en un promedio de 6 puntos. 8
• La lactancia materna brinda beneficios a largo plazo, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades crónicas como asma infantil 9 y leucemia aguda 10. En la edad adulta, las personas que han recibido lactancia materna presentan menor riesgo de hipertensión arterial, colesterol elevado y diabetes tipo 2. Muchos estudios, si bien no todos, también han demostrado que existe un menor riesgo de sobrepeso y obesidad 11.
• Desde el punto de vista de su propia salud, la lactancia materna previene diversas enfermedades en la mujer, como cáncer de ovario y seno 12, así como diabetes tipo 2 13. Además, es la forma natural de perder los kilos que el embarazo deja, precisamente, para la producción de leche en los primeros meses de vida.
• Desde el punto de vista emocional, las madres que mantienen la lactancia cuando retornan a su trabajo sienten menos culpa o sensación de estar abandonando a sus bebés.
2/6/14
Protección de la Maternidad. Kit de recursos.
El kit de recursos ofrece información, inspiración e instrumentos a organizaciones y personas en todo el mundo con el fin de reforzar y extender la protección de la maternidad a todas las mujeres, independientemente de la actividad económica que realicen. El contenido del Kit se ha desarrollado en colaboración con el Centro Internacional de Formación de la OIT, el UNICEF, la OMS, el UNFPA, ONU Mujeres e IBFAN-GIFA.
Seguidamente les dejamos más información:
Protección de la Maternidad en formato PDF
Muchos trabajadores anhelan formar una familia. Sin embargo, las mujeres trabajadoras y sus familias enfrentan un período especialmente vulnerable durante el embarazo y la lactancia. Las mujeres embarazadas y las que cuidan de sus niños pequeños necesitan una protección especial para prevenir que la maternidad perjudique su salud y la de sus otros hijos. Necesitan del tiempo adecuado para dar a luz a sus niños, para restablecerse y para cuidar a sus bebes. Al mismo tiempo necesitan de medidas de protección que les garanticen que no perderán su puesto de trabajo a causa de la ausencia durante el embarazo y la maternidad. Este tipo de protección garantiza no sólo igualdad de oportunidades de acceso al trabajo, asegura además una continuidad de un ingreso que con frecuencia es vital para el bienestar de toda la familia. Defender la salud de las mujeres durante el embarazo y la maternidad y protegerlas de la discriminación laboral es una condición indispensable para alcanzar una verdadera igualdad de oportunidades y trato para mujeres y hombres en el trabajo y permitir a los trabajadores de formar una familia en condiciones de seguridad. En el año 2000, los delegados de la Conferencia Internacional del Trabajo adoptaron un nuevo Convenio de la OIT (Organización Internacional del trabajo) sobre protección de la maternidad.
Protección de la Maternidad en la WEB
Seguidamente les dejamos más información:
Protección de la Maternidad en formato PDF
Muchos trabajadores anhelan formar una familia. Sin embargo, las mujeres trabajadoras y sus familias enfrentan un período especialmente vulnerable durante el embarazo y la lactancia. Las mujeres embarazadas y las que cuidan de sus niños pequeños necesitan una protección especial para prevenir que la maternidad perjudique su salud y la de sus otros hijos. Necesitan del tiempo adecuado para dar a luz a sus niños, para restablecerse y para cuidar a sus bebes. Al mismo tiempo necesitan de medidas de protección que les garanticen que no perderán su puesto de trabajo a causa de la ausencia durante el embarazo y la maternidad. Este tipo de protección garantiza no sólo igualdad de oportunidades de acceso al trabajo, asegura además una continuidad de un ingreso que con frecuencia es vital para el bienestar de toda la familia. Defender la salud de las mujeres durante el embarazo y la maternidad y protegerlas de la discriminación laboral es una condición indispensable para alcanzar una verdadera igualdad de oportunidades y trato para mujeres y hombres en el trabajo y permitir a los trabajadores de formar una familia en condiciones de seguridad. En el año 2000, los delegados de la Conferencia Internacional del Trabajo adoptaron un nuevo Convenio de la OIT (Organización Internacional del trabajo) sobre protección de la maternidad.
Protección de la Maternidad en la WEB
28/5/14
Guía para familias que se agrandan

Les acercamos una Guía para familias que se agrandan denominado BIENVENIDO BEBÉ. La mima fue realizada conjuntamente por UNICEF Argentina y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y publicado en el mes de Mayo de 2014.
Ser mamá o papá no tiene recetas ni fórmulas mágicas. Se aprende con cada hijo o hija que nace. Esta guía los ayudará en ese camino, especialmente en los primeros meses.
En el material que adjuntamos encontrarán:
1. La familia, esperando al bebé
Ser familia
Los cuidados para las mamás después del nacimiento
Elegir el nombre.
2. El embarazo y sus controles
Los controles obstétricos
La nutrición durante el embarazo
Otros cuidados
Maternidades con enfoque intercultural
Para tener en cuenta:
Sobre los embarazos y su planificación.
Sobre este embarazo ¿Cuándo ir al hospital?
3. El nacimiento y la estadía en la maternidad
El nacimiento
El contacto piel a piel con el bebé
¿Qué es el apego?
Amamantar: una experiencia saludable
¿Cómo dar de mamar?
Para tener en cuenta:
Cuándo controlar al bebé.
Las mamás también se tienen que controlar después del alta.
4.De vuelta en casa
Los primeros días en casa.
Los cuidados y el contacto.
El baño
El llanto del bebé.
La hora de dormir.
Consejos para un sueño seguro.
El chupete.
Volver a trabajar
¿Cuándo empezar a darle de comer?
Los líquidos.
El hierro.
Para tener en cuenta:
El cordón umbilical. Las infecciones. Otros consejos.
Signos de alarma. Las vacunas.
Calendario Nacional de vacunación.
5.El desarrollo integral del bebé.
Los primeros años
El lenguaje del bebé
Consejos para favorecer el desarrollo del habla.
El desarrollo emocional.
Para tener en cuenta:
Señales para prestar atención.
Archivo en formato PDF para su lectura
Archivo desde la página de Unicef Argentina
22/3/14
Metas del Desarrollo del Milenio
Las Metas de Desarrollo del Milenio, establecidas por líderes mundiales en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, realizada en el año 2000 con el objetivo de combatir la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación ambiental y la discriminación contra las mujeres, no incluyen lineamientos explícitos acerca de la lactancia materna. No obstante, de acuerdo con Rainer Gross, Jefe de la Sección de Nutrición de UNICEF, “todo plan que implique la supervivencia infantil debe contar con un plan para abordar la lactancia materna”.
Con ese fin, el Grupo de Trabajo sobre Lactancia Materna y Alimentación Complementaria de la Comisión Permanente de la ONU sobre Nutrición abordó la necesidad de identificar los vínculos e incorporar información específica acerca de la lactancia materna y la alimentación complementaria al pensamiento en torno a cada una de las ocho metas. El Grupo de Trabajo reunió a 200 de los participantes de la Comisión Permanente de ONU y agencias afiliadas, organizaciones no gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil para discutir estas cuestiones.
La información que aparece a continuación es una síntesis de un informe del Grupo de Trabajo sobre Lactancia Materna y Alimentación Complementaria. También se conformó una fuerza laboral para garantizar la presentación de los indicadores y las acciones sugeridas a todos aquellos que se encuentran desarrollando planes de acción para llevar a cabo las Metas.
- Erradicar la pobreza y el hambre extremos
La lactancia materna reduce significativamente los costos vinculados a la alimentación infantil temprana en tanto que la lactancia materna exclusiva reduce a la mitad el costo ligado a la lactancia materna. La lactancia materna exclusiva y la lactancia materna continuada durante dos años están asociadas a una reducción en el bajo peso y representa una excelente fuente de calorías de alta calidad. Al reducir la fertilidad, la lactancia materna reduce además la tensión que genera una reproducción inmediata. A su vez, provee leche materna, un alimento económico, de alta calidad producido a nivel local y seguridad alimentaria sostenible para el niño. - Lograr la educación primaria universal
La lactancia materna y la alimentación complementaria adecuada son requisitos para poder aprender. La lactancia materna y los alimentos complementarios de calidad contribuyen significativamente al desarrollo cognitivo y a la capacidad para pensar. Además del equilibrio de los ácidos grasos de larga cadena en la leche materna, que funciona como soporte para el desarrollo neurológico, la lactancia materna exclusiva inicial y la alimentación complementaria se ocupan de las carencias de micronutrientes y de hierro y, por ende, apoya el desarrollo neurológico apropiado al tiempo que mejora el rendimiento escolar tardío. - Promover la igualdad de géneros y “da poder” a las mujeres
La lactancia materna proporciona igualdad, dándole a cada niño/a el mejor comienzo en la vida. La mayoría de las diferencias entre los sexos en cuanto el crecimiento comienzan en la forma de los alimentos complementarios añadidos al régimen alimenticio; la preferencia de género se manifiesta en las decisiones sobre alimentación.
Además, la lactancia materna da poder a las mujeres de la siguiente manera:
Un mayor espaciamiento entre embarazos, secundario a la lactancia materna, ayuda a prevenir la desnutrición materna derivada de intervalos breves entre embarazos.
Sólo las mujeres pueden proporcionarla, aumentando la capacidad de las mujeres de alimentar a los niños/as.
Incrementa la atención puesta en la necesidad de bordar la nutrición de las mujeres - Reducir la mortalidad infantil
Al reducir la incidencia y la gravedad de las enfermedades infecciosas, la lactancia materna podría rápidamente reducir la mortalidad infantil en aproximadamente un 13% en tanto que la alimentación complementaria mejorada reduciría la mortalidad infantil en un 6%. Cerca de 50%-60% de la mortalidad en menores de cinco años se debe a la malnutrición causada por alimentos complementarios inapropiados, a la alimentación posterior a una práctica de la lactancia materna inadecuada y al bajo peso al nacer. El impacto aumenta en entornos no higiénicos.
El contenido de micronutrientes en la leche materna, en especial durante la lactancia materna exclusiva y a partir de la alimentación complementaria, puede proporcionar la mayoría de los micronutrientes en cantidades adecuadas, así como también los niveles necesarios de proteínas y carbohidratos. - Mejorar la salud materna
Las actividades pensadas para la Estrategia Global incluyen una mayor atención al apoyo de las necesidades nutricionales y sociales de la madre. Asimismo, la lactancia materna está asociada a una menor hemorragia materna durante el postparto, una menor incidencia de cáncer de mama, cáncer de ovario y cáncer de endometrio como así también está vinculada a la probabilidad de una menor pérdida ósea en la posmenopausia.
La lactancia materna contribuye además a la duración de los intervalos entre nacimientos, reduciendo los riesgos que supone para la madre y el lactante un nuevo embarazo muy próximo. Promueve a su vez el regreso del cuerpo de la madre a su estado previo al embarazo, incluyendo una involución más rápida del útero y la pérdida de peso posterior al parto (prevención de la obesidad). - Combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades
En base a la evaluación de la literatura publicada sobre el impacto de la lactancia materna exclusiva en la transmisión materno-infantil del VIH, la lactancia materna exclusiva en una población que no ha realizado la prueba de detección del VIH y que se encuentra amamantando podría estar ligada a una significativa reducción mensurable en la TMI. - Garantizar la sustentabilidad ambiental
La lactancia materna está asociada a un menor desperdicio de la industria láctea, desperdicios farmacéuticos, desperdicio de plásticos y de latas de aluminio y a una reducida utilización de fuego/combustible fósil para la preparación de la alimentación alternativa, a una menor contaminación en el hogar como consecuencia de los combustibles fósiles, y a una menor cantidad de emanaciones de los vehículos de transporte. - Desarrollar una sociedad mundial para el desarrollo
La Estrategia Global para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño favorece la colaboración multisectorial y puede ayudar a construir sobre la base de sociedades existentes para apoyar el desarrollo a través de la lactancia materna y la alimentación complementaria. En términos de la productividad económica futura, la alimentación infantil óptima posee consecuencias de relevancia.
20/1/14
¿Por qué los bebés amamantados lloran más?
La leche materna es lo mejor, subrayan los científicos: aunque los bebés que toman leche de fórmula parezcan más contentos y sea más fácil apaciguarlos, esto podría deberse a que están sobrealimentados.
Es normal que un bebé alimentado con leche materna sea más irritable y llore más que uno que toma biberón. Y las madres no deben preocuparse, afirma un estudio.
Según los expertos del Consejo de Investigación Médica (MRC) del Reino Unido en Cambridge, Inglaterra, esta irritabilidad es natural.
Y aunque los bebés que toman leche de fórmula parezcan más contentos y sea más fácil apaciguarlos, esto podría deberse a que están sobrealimentados.
La leche materna es lo mejor, subrayan los científicos en el estudio publicado en PLoS One, y las madres deben perseverar.
Los expertos en salud recomiendan que las madres alimenten a sus bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida.
Muchas nuevas mamás se esfuerzan por amamantar a sus bebés, pero en los primeros meses o semanas desisten y cambian a la leche de fórmula.
La explicación más común de porqué dejaron de lactar es "mi bebé no queda satisfecho con leche materna solamente".
Esta razón, dicen los científicos, refleja la percepción de que la inquietud o el llanto de su bebé es una señal negativa. Pero agregan que esta irritabilidad en los bebés que lactan es normal y es la forma que tienen para comunicar sus necesidades a su madre. Y no debe ser motivo de alarma.
Fuente:
El Meridiano de Córdoba - Colombia
Es normal que un bebé alimentado con leche materna sea más irritable y llore más que uno que toma biberón. Y las madres no deben preocuparse, afirma un estudio.
Según los expertos del Consejo de Investigación Médica (MRC) del Reino Unido en Cambridge, Inglaterra, esta irritabilidad es natural.
Y aunque los bebés que toman leche de fórmula parezcan más contentos y sea más fácil apaciguarlos, esto podría deberse a que están sobrealimentados.
La leche materna es lo mejor, subrayan los científicos en el estudio publicado en PLoS One, y las madres deben perseverar.
Los expertos en salud recomiendan que las madres alimenten a sus bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida.
Muchas nuevas mamás se esfuerzan por amamantar a sus bebés, pero en los primeros meses o semanas desisten y cambian a la leche de fórmula.
La explicación más común de porqué dejaron de lactar es "mi bebé no queda satisfecho con leche materna solamente".
Esta razón, dicen los científicos, refleja la percepción de que la inquietud o el llanto de su bebé es una señal negativa. Pero agregan que esta irritabilidad en los bebés que lactan es normal y es la forma que tienen para comunicar sus necesidades a su madre. Y no debe ser motivo de alarma.
Fuente:
El Meridiano de Córdoba - Colombia
20/12/13
Lactancia Materna a demanda
La información que con frecuencia salta a los medios de comunicación, sobre los impedimentos que se plantea a algunas madres por amamantar en sitios públicos, dificulta la lactancia, supone un obstáculo innecesario para las madres lactantes y sus hijos y puede desanimar a futuras madres y hacerlas desistir de alimentar al pecho a sus hijos. Por todo ello, desde el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, consideramos necesario hacer pública la siguiente información:
- La lactancia materna es la forma natural y más saludable de alimentar a los bebés. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y numerosas organizaciones científicas nacionales e internacionales (entre ellas la Asociación Española de Pediatría) recomiendan y fomentan la lactancia materna exclusiva los seis primeros meses de vida y, continuar con la lactancia materna a demanda, junto con otros alimentos, hasta los 2 años o más, según el niño y la madre lo deseen (1).
- La lactancia materna es mucho más que un alimento. Existe numerosa evidencia científica de sus múltiples ventajas para la salud física y psíquica de los niños y de las madres y de que disminuye el gasto sanitario. También se ha constatado que los beneficios de la lactancia materna tiene una relación dosis-respuesta, es decir, a mayor duración de la lactancia, menor incidencia de enfermedades (2). La lactancia materna además favorece una relación muy estrecha entre madre e hijo y la continuidad del vínculo afectivo que se inicia durante el embarazo. Por todo ello, proteger, apoyar y fomentar la lactancia materna debe representar para toda la sociedad algo cuyo valor es incuestionable y necesario.
- La alimentación al pecho tiene que ser a demanda, es decir, hay que ofrecer el pecho al bebé cuando éste lo pida y durante el tiempo que quiera, hasta que lo suelte espontáneamente. De este modo se regula la producción de leche según las necesidades del niño, se asegura la ingesta de leche del inicio y del final de la toma, cuya composición es diferente, y se logra un buen vaciamiento del pecho, evitando un excesivo acúmulo de leche que puede ocasionar ingurgitación y mastitis (3). Muchos niños, además de alimento, buscan consuelo en el pecho de su madre. Un bebé que llora y que demanda ser amamantado necesita a su madre. Retrasar innecesariamente el momento de la toma causa un sufrimiento evitable tanto para el bebé como para su madre.
- Por otro lado, durante el tiempo de lactancia, la madre puede y debe hacer una vida normal con su bebé, lo que incluye frecuentar lugares públicos: medios de transporte, piscinas, restaurantes, museos, centros comerciales, etc. La lactancia no funciona con horarios preestablecidos, por lo que es habitual que el bebé tenga necesidad de lactar en alguno de esos lugares y es responsabilidad de toda la sociedad permitir que pueda hacerlo con libertad.
- Las salas de lactancia se pensaron para proporcionar a las madres lactantes la opción de disponer de un espacio apartado, íntimo y cómodo para amamantar a su hijo, pero su uso no se ha de entender como algo obligatorio. El objetivo principal de estas salas no debe ser ocultar a las madres que dan el pecho, sino ayudarlas. Algunas salas de lactancia comparten el mismo espacio con el cambiador de bebés o el cuarto de baño, lo que puede resultar incómodo para las madres y poco saludable para los niños. Por otro lado, muchos locales públicos no disponen de estos espacios, por lo que la madre se puede ver obligada a elegir entre el llanto de su bebé, el conflicto con los responsables del local o renunciar a la vida en público durante el período de lactancia (período que puede durar varios años).
- • En nuestra cultura el pecho tiene sobre todo una connotación sexual. Pero en la mayoría de las culturas, es considerado en términos de su función primordial: es el órgano de producción de la leche para alimentar a los niños. Lactar en público no debe ser visto como algo obsceno ni sexual, ni algo que deba ser escondido o restringido. Esta actitud representa un obstáculo para continuar con la lactancia y desanima a las futuras madres que pueden ver modificada su decisión de alimentar al pecho a su bebé por las dificultades sociales que esto conlleva.
- Todos los niños, con independencia de su edad, tienen derecho a ser amamantados cada vez que lo precisen, y sus madres el derecho de poder hacerlo en cualquier momento y lugar. Hay que lograr un cambio de actitud en la sociedad para que todos seamos capaces de entender que amamantar forma parte de la naturaleza humana, de nuestra cultura; para que la imagen de una madre dando el pecho sea algo tan cotidiano que a nadie escandalice. Sería deseable que al igual que en otros países, se arbitren las medidas necesarias (educativas y legislativas) para que tanto las madres como sus hijos puedan ejercer ese derecho en el modo y lugar que necesiten (4). Con ello, no sólo beneficiaremos a los niños y las madres sino a toda la sociedad.
Fuente: Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría
Referencias Bibliográficas
- American Academy of Pediatrics. Section on Breastfeeding. Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics 2012;129, pp. e827 -e841.
- Melissa Bartick MD. The Burden of Suboptimal Breastfeeding in the United States: A Pediatric Cost Analysis. PediatricsVol. 125 No. 5 May 1, 2010.
- Lasarte JJ, Lozano MJ. Técnica del amamantamiento. En: Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Manual de Lactancia Materna. Editorial Médica Panamericana. Madrid 2008, pp 75-82.
- Labbock MH. Breastfeeding: Population-Based Perspectives. Pediatr Clin N Am 2013; 60:11–30.
23/9/13
Los bebés amamantados tienen menos riesgos de ser hiperactivos
Un estudio realizado por investigadores israelíes ha puesto al descubierto que los bebés amamantados tienen menos opciones de desarrollar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (Tdah) que los alimentados con leche de fórmula.
Los especialistas en Pediatría animan a las madres a amamantar a sus recién nacidos debido a que la leche materna es una nutrición óptima para el bebé, es más fácil de digerir y contiene anticuerpos que ayudan a su sistema inmunológico y hormonas que le tranquilizan.
A todos estos beneficios podría sumarse ahora el de prevenir que se desarrolle el Tdah, de acuerdo a un estudio dirigido por la doctora Aviva Mimouni-Bloch de la Facultad de Medicina de Tel Aviv, que ha demostrado que entre los niños que padecen este trastorno hay menor proporción de amamantados.
Aunque los investigadores son cautos y advierten que sólo han probado la existencia de una relación significativa entre la lactancia materna y una menor incidencia de la hiperactividad en la infancia (incluso teniendo en cuenta factores típicos de riesgo), el estudio sugiere que dar el pecho podría servir de potente protector contra el Tdah.
Este es uno de los trastornos de conducta más comunes diagnosticados en niños y adolescentes, de naturaleza heterogénea y multifactorial, por lo que es improbable encontrar una única causa.
Publicado en la revista “Breastfeeding Medicine” y presentado en el congreso de la Academia de Sociedades Pediátricas celebrado en Washington en mayo, el estudio se centró en los hábitos de lactancia que los padres dieron a sus hijos, que dividió en tres grupos.
El primero, constituido por 56 niños diagnosticados con Tdah; el segundo, formado por 52 hermanos de niños con ese trastorno, y el tercero, de 51, es el grupo de control, sin ninguna relación genética con el mismo.
Leche y Tdah (trastorno por déficit de atención e hiperactividad)
Los resultados revelaron una clara relación entre la lactancia con leche de fórmula y el Tdah. Así, los que habían sido criados con biberón a los tres meses tenían tres veces más posibilidades de padecer el trastorno que aquellos que habían recibido el pecho.
La metodología consistió en una comparativa de las historias clínicas de niños con edades comprendidas entre los seis y doce años que habían ingresado por diferentes razones en el Hospital pediátrico Schneider de Petaj Tikva (Israel).
Los progenitores rellenaron un cuestionario detallado sobre cómo habían alimentado a sus hijos, si exclusivamente con fórmula o también lactancia materna, así como factores que pueden influir en la aparición del Tdah, como situación familiar, nivel educativo de los padres, problemas durante el embarazo tales como la hipertensión o diabetes, peso del neonato o relación genética con el Tadh.
Tomando todos estos factores en consideración, los investigadores descubrieron que los niños con hiperactividad tenían una probabilidad mucho menor de haber mamado en el primer año de vida en comparación con los pertenecientes a los otros grupos.
A los tres meses, sólo el 43 % de diagnosticados con Tdah había sido dados de mamar en relación con el 69 % del grupo de los hermanos y el 73 % del de control.
“Vimos que existe una asociación significativa entre el Tdah y la falta de amamantamiento a los tres meses”, explicó a EFE la doctora Mimouni-Bloch, que también dirige el Centro de Neurodesarrollo Infantil del Hospital Loewenstein.
“Sabíamos que el factor genético era determinante, pero nos sorprendimos al encontrar diferencias significativas entre los que no fueron amamantados a los tres meses y los otros grupos”, apostilló.
A los seis meses, el 29% de los afectados con el trastorno había sido amamantado, frente al 50% del grupo de hermanos y al 57% del de control.
Y a partir de esta edad se reduce drásticamente el porcentaje de niños con Tadh que habían recibido el pecho, lo que apunta a la posibilidad de que la duración de la lactancia materna pueda desempeñar un papel fundamental en esta relación.
Falta saber
Los investigadores no han podido determinar cuáles son los mecanismos que podrían intervenir en esa relación, si pueden ser los componentes de la propia leche materna, el lazo que se establece entre la madre y el bebé durante el amamantamiento o ambos.
Respecto al tiempo recomendable para impedir la aparición del trastorno tampoco hay una pauta precisa, según el estudio.
“No podemos decir hasta cuándo se debe dar el pecho para evitar el trastorno por déficit de atención, pero el plazo de seis meses de lactancia materno recomendado por la Organización Mundial de la Salud nos parece muy razonable”, subrayó la doctora Mimouni-Bloch.
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La revista Jama Pediatrics publicó un estudio de la doctora Mandy Belfort y su equipo sobre el efecto que podía tener la duración y la exclusividad de la lactancia materna en el desarrollo cognitivo de los niños. Observaron que los alimentados con pecho de forma prolongada, mostraban un nivel alto de inteligencia verbal-lingüística. No obstante, la investigadora señaló que no vieron relación con la memoria o la capacidad de aprendizaje”.
17/6/13
Confirman con imágenes el beneficio cerebral de la leche materna
Un estudio. que ha utilizado imágenes cerebrales de resonancia magnética de los cerebros de un grupo de bebés, se suma a la creciente evidencia que sugiere que la lactancia materna mejora el desarrollo cerebral de los bebés. El trabajo, realizado en la Universidad de Brown (EE.UU.) muestra que lactancia materna, por sí misma, produjo un mejor desarrollo cerebral que una combinación de leche materna y la fórmula.
El estudio se realizó con un equipo de resonancia magnética especial para bebés del niño (IRM) que permitía observar el crecimiento del cerebro en una muestra de niños menores de 4 mientras dormían. La investigación encontró que a los 2 años, los niños que habían sido amamantados en forma exclusiva durante al menos tres meses tenían un mayor desarrollo en zonas clave del cerebro en comparación con los niños que fueron alimentados con leche de fórmula o con una combinación de fórmula y leche materna. El crecimiento era más pronunciado en aquellas partes del cerebro relacionadas con el lenguaje, la función emocional y la cognición.
Este no es el primer estudio que sugiere los beneficios de la lactancia materna en el desarrollo del cerebro. Sin embargo sí es el primero que demuestra con imágenes tomadas en tiempo real dichos efectos, y no como los estudios de comportamiento que sugería mejores resultados cognitivos en adolescentes y adultos que había sido alimentados exclusivamente con leche materna.
«Queríamos ver cuándo se producen en realidad estos cambios en el desarrollo del cerebro y hemos podido demostrar que están allí presentes casi desde el principio», explica Sean Deoni, autor principal del estudio.
10/6/13
Análisis genético de la leche materna
¿Puede el análisis genético de la leche materna ayudar a identificar maneras de mejorar la dieta de un recién nacido?
La composición de la leche materna varía de madre a madre, y los factores genéticos pueden afectar a los niveles de los componentes protectores en la leche materna que podrían influir en los resultados de un recién nacido. El potencial para llevar a cabo estudios genómicos en muestras de leche materna se analiza en un artículo de opinión en Medicina de Lactancia Materna, el Diario Oficial de la Academia de Medicina de Lactancia Materna, publicada por Mary Ann Liebert, Inc., editores. El artículo está disponible gratuitamente en el sitio web de Medicina de Lactancia Materna.
Kelley Baumgartel e Yvette Conley, Universidad de Pittsburgh, PA, revisaron la literatura científica para determinar si la leche materna es una fuente apropiada para el material genético-ADN y ARN para llevar a cabo la expresión de genes y los estudios epigenéticos.
"La utilidad de la leche materna para los estudios genéticos o genómicos: una revisión sistemática", los autores describen el valor potencial de la información genética obtenida de la leche materna, que se puede recoger fácilmente y de forma no invasiva. Esto podría llevar a una mejor comprensión de la variabilidad en la leche materna y las estrategias para la optimización de la dieta neonatal mediante la fortificación de los donantes de leche materna, la suplementación de la dieta de la madre, o los cambios de estilo de vida materna que afectarían composición de la leche materna.
"La gran mayoría de las madres producen leche que coincida con las necesidades de su bebé increíblemente bien", dice el Editor Asociado David S. Newburg, PhD, Profesor del Departamento de Biología de la Universidad de Boston, Chestnut Hill, MA. "Pero para los pocos niños con necesidades especiales, como los bebés prematuros, o para las madres con mutaciones poco comunes cuya leche carece de la dotación completa de componentes beneficiosos, análisis genético y genómico sería tanto identificar el desajuste y proporcionar la información para producir un fortificante complementaria personalizado”.
Fuente: Breastfeeding Medicine
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