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7/2/17

Extracción y conservación de la leche materna

Compartimos un video educativo que nos enseña cómo realizar la extracción de la leche materna, así como  el tiempo y formas de conservación.




Fuente: Chile Crece Contigo

Conservación de Leche de madre ¿en que envases colocarla?

La leche humana es un alimento y debe ser almacenada en recipientes destinados a tal fin. Para ello, y a nivel domiciliario, cualquier recipiente limpio que pueda ser utilizado para colocar alimentos sería útil.
Los pequeños vasitos de café son útiles para ofrecer leche humana extraída, al igual que los vasitos de jarabe, un pocillo de cerámica o vidrio o la tapa de un biberón. Pero no sería recomendable su uso para la conservación por tiempo prolongado, además no tienen tapa.
Para la conservación de leche humana a nivel  domiciliario, lo ideal son los envases de vidrio limpios, tipo frascos de mermelada, café o yogur que pueden ser higienizados y hervidos, y también freezados.
El problema es el traspaso de componentes potencialmente tóxicos desde el material del frasco o contenedor  a la leche, si se conserva un tiempo prolongado.
Para ello es útil observar las recomendaciones de ANMAT  donde este tipo de material es recomendado como envase, pero no como embalaje para almacenado y transporte.


5/8/15

El secreto para amamantar

"EL ÚNICO SECRETO PARA MEJORAR LA PRODUCCIÓN DE LECHE MATERNA
ES PONER AL BEBÉ A MAMAR"

Alicia Mollo es licenciada en Psicología y capacitadora en lactancia y dio el único secreto para mejorar la producción de leche materna: "Poner al bebé a mamar". "Si un niño no aumenta lo suficiente de peso, seguramente haya un problema de técnica, no se prende bien, mama con poca frecuencia o la toma no es eficaz. Si hace pausas o se duerme en medio de la toma, hay que estimularlo para que siga mamando", aseguró.
Eso en lo que respecta al bebé. "Por su parte, la mamá debe tomar suficiente líquido(preferentemente agua, entre dos y tres litros diarios) y especialmente mientras da el pecho; alimentarse bien, amamantar en un ambiente tranquilo, descansar lo suficiente e intentar evitar situaciones de estrés", recomendó Mollo, para quien es relevante "darle el tiempo al bebé para que 'vacíe' la mama antes de pasar al otro pecho". En este último punto, veinte minutos de cada mama y que no transcurran más de tres horas entre que comenzó a mamar y la siguiente toma suele ser la recomendación general.

Desmitificar siempre ayuda
Mujeres con pechos pequeños o tipos de pezones de los que tienen "mala prensa" para la lactancia, llegan a ese momento de sus vidas con poca esperanza de lograrlo.
Básicamente, existen tres tipos de pezones: normal (cuando sobresale unos milímetros de la areola en su estado normal y aumenta sin problemas por ejemplo ante un cambio de temperatura o la manipulación táctil), plano (a veces se confunde con la areola, pero sí reaccionan ante la estimulación y pueden volverse normales durante la lactancia) e invertido (tienen una apariencia de hoyuelos, ya que están hundidos).
Consultada sobre en cuánto influye el tamaño de los pechos de la madre en lograr una lactancia exitosa, Aguiló fue contundente: "Cero. No importa el tamaño del pecho. Hay mamás con pechos chicos que producen mucha leche y mujeres con pechos enormes que producen menos".
Y sobre si el tipo de pezón condiciona la lactancia, aseguró que "durante muchos años se habló de los tipos de pezón y se aconsejaba a las mujeres formarlo mediante masajes antes de que nazca el bebé, pero ahora se sabe que poner al niño a mamar dentro de la primera hora de vida ayuda a que el bebé 'se prenda' sin problema".


"NI EL TAMAÑO DEL PECHO NI EL TIPO DE PEZÓN
INFLUYEN EN UNA LACTANCIA EXITOSA"

Para dar más argumentos aún a las madres que deseen amamantar y se sientan desmoralizadas por estas cuestiones, Mollo enfatizó: "Ni el tamaño del pecho ni el tipo de pezón influyen en una lactancia exitosa. El pezón lo forma el bebé con la areola, lo importante es lograr una 'buena prendida', esto es, que el niño tome el pezón y gran parte de la areola con la boca bien abierta".
"Si se respeta la norma de poner al bebé al pecho dentro de la primera hora de vida se evitan muchos inconvenientes típicos de la lactancia", insistió.

Finalmente, y acerca de otro gran mito que asegura que después del año la leche materna ya no aporta nutrientes al bebé, Carmuega aseguró que "cada vez se descubren más efectos a largo plazo de la lactancia, tanto para el niño como para la madre".


Fuente Infobae

2/8/15

La hora sagrada

"LA LECHE DE MADRE ES COMPLEMENTADA NATURALMENTE
ALREDEDOR DEL SEXTO MES CON ALIMENTOS; LOS NIÑOS CRECEN SALUDABLEMENTE SIN NECESIDAD DE AGREGADO DE OTRA LECHE"

María Luz Aguiló, asesora de la Liga de la Leche, expresó que "en general la leche materna no es insuficiente; si el bebé no aumenta de peso lo suficiente primero, hay que ver qué tabla usa el médico para medir el crecimiento y en segundo término, evaluar la técnica de lactancia hablando con la mamá". Para ella,"todas las mamás pueden amamantar y tienen suficiente leche para su hijo".

Las principales causas por las que se da mamadera durante los primeros días de vida a un recién nacido, el médico pediatra Esteban Carmuega destacó que "no son razones médicas". Y sin embargo, dos terceras partes de las familias incorporan alimentos antes del sexto mes.
"El principal alimento introducido en forma temprana es la leche de vaca, pese a que tiene exceso de proteínas y condiciona un crecimiento en peso acelerado los primeros dos años de vida", explicó el especialista, quien puntualizó: "Al ingreso escolar los niños que recibieron este exceso de proteínas tienen riesgo metabólico mayor (aumento de colesterol, presión, respuesta insulínica) y hoy este tipo de complicaciones comienzan en la infancia".
El especialista consideró que "las causas de la caída de la lactancia materna exclusiva dependen de un fenómeno cultural y laboral, no son exclusivamente médicas". Y enumeró: "Madres que deben regresar a su trabajo y no cuentan con lugares para extraerse leche de manera higiénica, falta de legislación que permita una licencia de la madre que garantice la lactancia, o bien falta de información". Y en ese sentido, recomendó que "cuando la lactancia, por razones que no suelen ser médicas, no puede ser llevada a cabo, no debería incorporarse leche de vaca sino fórmulas apropiadas a cada edad. Existen en el mercado diferentes marcas diferenciadas por niveles 1, 2 y 3, que marcan el grado de transformación progresivo que tiene el organismo del bebé".
Tras asegurar que "la incorporación de leche de vaca antes del año es inapropiada y la incorporación de sólidos antes de los seis meses también", Carmuega destacó que no hay razones de peso para alterar el esquema propuesto por la Organización Mundial de la Salud de "lactancia exclusiva seis meses e incorporación progresiva de alimentos de calidad nutricional en simultaneidad con la lactancia".
En ese sentido, remarcó que desde los centros de salud debe promoverse la lactancia materna capacitando a las madres e incentivándolas a poner al bebé al pecho durante la primera hora de vida, también llamada "la hora sagrada".

¿Se puede mejorar la producción de leche materna?
 "En general se produce más poniendo al bebé más seguido a mamar. La leche se produce por la demanda", aseguró Aguiló, quien hizo hincapié en ofrecerle el pecho al bebé "ante la primera señal de hambre". "Cuando, aún dormido, notamos que sonríe o mueve los ojitos, es momento de levantarlo y ponerlo a mamar", describió la mujer, quien aseguró que "cuando el niño llora o se chupa la mano ya es señal tardía de hambre y significa que la mamá lo pone menos al pecho de lo que necesitaría, y por ende va a producir menos leche que la que ese niño requiere para su correcto crecimiento". Según la experta, los bebés deben mamar entre 15 y 18 veces al día, y si en vez de darle chupete se los pone a mamar, se produce más leche.

1/8/15

¿Con la leche materna alcanza?

Si bien algunos médicos aconsejan complementar la lactancia con leche de fórmula, especialistas explicaron que todas las mujeres pueden amamantar sin inconvenientes a sus hijos.

Porque el bebé no aumenta de peso lo que se espera para la primera etapa de vida, porque la madre debe volver a trabajar y no sabe (o no quiere) extraerse leche para dejar a su hijo y así mantener la lactancia aún no estando en casa, o por la causa que fuera, dos terceras partes de las familias incorporan leche no materna en la alimentación del bebé antes de los seis meses.
"No tenía leche suficiente", suele escucharse a menudo como explicación a por qué un niño toma mamadera a poco de nacer. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en su recomendación de salud pública que sugiere que durante los seis primeros meses de vida los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente con leche materna para lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos".
"A partir de ese momento –según el organismo–, a fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolución, los lactantes deberían recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o más tarde".
E insiste: "La lactancia natural exclusiva puede practicarse desde el nacimiento, salvo el caso de algunas afecciones médicas, y si se practica sin limitaciones, propicia una abundante producción de leche". He allí el quid de la cuestión. "Si se practica sin limitaciones, propicia una abundante producción de leche".

8/7/15

La lactancia materna puede ser exitosa, pero no soporta muchos obstáculos

hambre, señales, lactancia
¿Cuándo tiene hambre el bebé?
¿A qué nos referimos cuando hablamos de obstáculos?
Pues a que una lactancia puede funcionar bien desde el principio, pero puede acabar fracasando si poco a poco se van añadiendo factores que la hagan peligrar. Si todo va bien y la madre duerme separada del bebé cabe la posibilidad de que siga funcionando bien.
Pero si al dormir separada de su bebé le añadimos que alguien por el día le da un biberón, que la madre se separa del bebé porque trabaja ocho horas, que desde el principio han intentado que el bebé mame según unos horarios o que se limita el rato que está al pecho, por poner algunos ejemplos, es más posible que la lactancia acabe fracasando y no se lleguen ni a los primeros seis meses de lactancia exclusiva.

¿Y dormir separada del bebé?
La mayoría de padres duerme con sus bebés al menos hasta los seis meses (o más), con un moisés al lado de la cama, una cuna o durmiendo en la misma cama que los padres. Sin embargo, y aún me sorprende, de vez en cuando se oyen casos de padres que aplican el método Estivill a bebés de menos de un mes, de parejas que dejan llorar al bebé en su habitación hasta que cae rendido o simplemente, de bebés que se quedan en otra habitación para que aprenda cuanto antes a estar solo y luego no quiera pasar las noches con los padres (que parece estar visto como un sacrilegio y un error para la correcta maduración de un individuo).
El problema es que cuando te separas del bebé las tomas son menos frecuentes. El bebé está más lejos de la madre, la huele menos y en consecuencia demanda menos tomas. Además, cuando llora un poquito, cuando pide pecho, muchas veces recibe un chupete y caricias para que siga durmiendo cuanto antes o, en el peor de los casos, un "espera un poco, no vayas todavía, a ver si se duerme y la cosa no va a más". Si el bebé tiene muchas ganas de comer, llorará cada vez más. Si tiene tanto hambre como sueño, o más sueño que hambre, cabe la posibilidad de que se quede dormido sin haber comido, y ahí el bebé habrá perdido una toma, y el pecho de su madre también.
Y ya se sabe, la leche materna funciona según la demanda. A más demanda, más oferta. Además, se sabe que por la noche las mujeres segregan más prolactina, que es la hormona encargada de fabricar leche. A más prolactina, más leche. Y en consecuencia, a más tomas nocturnas, más prolactina y más leche. Es decir, los bebés tienen que mamar por la noche para asegurarse el alimento del día siguiente (y de los días subsiguientes), y de hecho lo hacen, o lo piden. Otra cosa es que se les amamante.
Por eso la recomendación es dar el pecho a demanda, sin horarios, también de noche, cuando el bebé lo pide, y por eso de vez en cuando se nos recuerda qué es la demanda, para explicar que si el bebé está llorando, llegas tarde.
Y para evitar que llegue a llorar, para estar atenta a los primeros gemidos, para que mame cuando lo necesite, para que se prenda al pecho cuanto antes y, en consecuencia, se duerma cuanto antes, lo lógico y recomendable es que madre y bebé duerman cerca.

Intentar que el bebe duerma cerca de sus padres en una cuna, es lo aconsejable, para evitar la muerte súbita, pero cada vez que se inquieta y antes de que llore colocarlo al pecho, aunque esto demande varias veces!!.
Cómo esto es muy frecuente durante las noches ,en las primeras semanas, es aconsejable que la mama realice pequeñas siestas durante el día.

Fuente: Bebés y más


10/6/15

Nuestra flora intestinal depende de cómo nacemos y de lo qué comemos de bebés

Los niños nacidos por cesáreas presentan bacterias muy diferentes a las de sus madres, justo lo contrario que los nacidos por vía vaginal. 
La lactancia materna también es determinante.

BÄCKHED ET AL./CELL HOST y MICROBE 2015

La forma en la que nacemos o cómo nos alimentamos durante los primeros años de vida va a determinar nuestro microbioma, es decir, las bacterias que van a convivir con nosotros. Lo acaba de comprobar una investigación que se publica en «Cell Host & Microbe's» tras un análisis de las muestras de heces de 98 bebés suecos durante su primer año de vida. Por ejemplo, los niños nacidos por cesárea tenían bacterias intestinales menos parecidas a las de sus madres que aquellos nacidos por vía vaginal.

El trabajo también ha visto que las decisiones en la alimentación, pecho o biberón, son claves en el microbioma intestinal infantil. «Nuestros resultados muestran que el cese de la lactancia materna, en lugar de la introducción de alimentos sólidos, es el factor principal en el desarrollo de una microbiota similar a la de un adulto», señala Fredrik Bäckhed de la Universidad de Gotemburgo (Suecia). «Sin embargo, el efecto de su alteración precoz sobre la salud y la enfermedad en la adolescencia y la edad adulta está por demostrar».

Se sabe que las bacterias intestinales son una fuente de nutrientes y vitaminas para un niño durante su crecimiento. Nuestros ‘inquilinos intestinales’ son capaces de interactuar con los procesos celulares normales. Por ello, los investigadores trabajan en comprender el papel de los microbios intestinales en el metabolismo, la inmunidad e incluso en el comportamiento.

Colonizadores intestinales
Este nuevo estudio, dirigido por Bäckhed y Jovanna Dahlgren en la Universidad de Gotemburgo y Wang Jun, del Instituto de Genómica de Beijing-Shenzhen (China), apoya observaciones anteriores que aseguran que los colonizadores bacterianos más iniciales se derivan de la madre. Los investigadores han visto ahora que aunque los bebés nacidos mediante cesárea reciben menos microbios de su madre, todavía son capaces de transmitirlos a través de la piel y la boca. Además han comprobado que una vez que la bacteria se afianza en el intestino de un bebé, sus poblaciones cambian dependiendo de lo que éste come. Por este motivo los investigadores creen que el cese de la lactancia materna es un momento clave en el desarrollo del microbioma ya que ciertos tipos de bacterias prosperan en los nutrientes que la leche materna proporciona. Una vez que ya no están disponibles, emergen otras bacterias, que son más comunes en los adultos. «Los resultados subrayan el papel de la lactancia materna en la formación y la sucesión de las comunidades microbianas del intestino durante el primer año de vida», escriben.
«La microbiota intestinal de los niños que ya no eran amamantados se enriqueció en especies pertenecientes a clostridios, frecuentes en los adultos. Por el contrario, bacterias como Bifidobacterium y Lactobacillus todavía dominaban la microbiota intestinal de los lactantes alimentados con leche materna».

Antibióticos, el principal enemigo
Los antibióticos son el principal enemigo de nuestras bacterias; sin embargo, representan una cuarta parte de todos los medicamentos que se administran a los niños, a pesar de que un tercio de las recetas sean innecesarias. Debido a que alteran el microbioma intestinal algunos trabajos sugieren que pueden tener consecuencias a largo plazo, como obesidad, alergias y enfermedades autoinmunes. Dan Knights, de la Universidad de Minnesota (EE.UU.), ha analizado, tras revisar múltiples estudios, cómo los antibióticos pueden estar actuando en el intestino. Así, señala, en el caso de las alergias, por ejemplo, el uso de antibióticos puede erradicar las bacterias intestinales clave que ayudan a las células inmunes a madurar. Estas células habrían sido esenciales para mantener el sistema inmunológico a raya cuando se enfrentan a los alérgenos. Incluso si estas bacterias vuelven, el sistema inmune sigue estando alterada. Los investigadores también han ideado una prueba de diagnóstico que puede calcular la edad de desarrollo del microbioma del intestino de un bebé en relación con los bebés sanos. A su juicio, los pediatras podrían emplear una prueba similar para identificar y potencialmente tratar a los bebés más de un mes después del desarrollo normal.-


(Fuente original: R. I. - ABC - Madrid - España) – Extraído de Salud para Todos, año 23 número 247, junio 2015, pág. 31 - I.S.S.N.0329-7705

20/12/13

Lactancia Materna a demanda


La información que con frecuencia salta a los medios de comunicación, sobre los impedimentos que se plantea a algunas madres por amamantar en sitios públicos, dificulta la lactancia, supone un obstáculo innecesario para las madres lactantes y sus hijos y puede desanimar a futuras madres y hacerlas desistir de alimentar al pecho a sus hijos. Por todo ello, desde el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, consideramos necesario hacer pública la siguiente información:



  • La lactancia materna es la forma natural y más saludable de alimentar a los bebés. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y numerosas organizaciones científicas nacionales e internacionales (entre ellas la Asociación Española de Pediatría) recomiendan y fomentan la lactancia materna exclusiva los seis primeros meses de vida y, continuar con la lactancia materna a demanda, junto con otros alimentos, hasta los 2 años o más, según el niño y la madre lo deseen (1).
  • La lactancia materna es mucho más que un alimento. Existe numerosa evidencia científica de sus múltiples ventajas para la salud física y psíquica de los niños y de las madres y de que disminuye el gasto sanitario. También se ha constatado que los beneficios de la lactancia materna tiene una relación dosis-respuesta, es decir, a mayor duración de la lactancia, menor incidencia de enfermedades (2). La lactancia materna además favorece una relación muy estrecha entre madre e hijo y la continuidad del vínculo afectivo que se inicia durante el embarazo. Por todo ello, proteger, apoyar y fomentar la lactancia materna debe representar para toda la sociedad  algo cuyo valor es incuestionable y necesario.
  • La alimentación al pecho tiene que ser a demanda, es decir, hay que ofrecer el pecho al bebé cuando éste lo pida y durante el tiempo que quiera, hasta que lo suelte espontáneamente.  De este modo se regula la producción de leche según las necesidades del niño, se asegura la ingesta de leche del inicio y del final de la toma, cuya composición es diferente, y se logra un buen vaciamiento del pecho, evitando un excesivo acúmulo de leche que puede ocasionar ingurgitación y mastitis (3). Muchos niños, además de alimento, buscan consuelo en el pecho de su madre. Un bebé que llora y que demanda ser amamantado necesita a su madre. Retrasar innecesariamente el momento de la toma causa un sufrimiento evitable tanto para el bebé como para su madre.
  • Por otro lado, durante el tiempo de lactancia, la madre puede y debe hacer una vida normal con su bebé, lo que incluye frecuentar lugares públicos: medios de transporte, piscinas, restaurantes, museos, centros comerciales, etc. La lactancia no funciona con horarios preestablecidos, por lo que es habitual que el bebé tenga necesidad de lactar en alguno de esos lugares y es responsabilidad de toda la sociedad permitir que pueda hacerlo con libertad.
  • Las salas de lactancia se pensaron para proporcionar a las madres lactantes la opción de disponer de un espacio apartado, íntimo y cómodo para amamantar a su hijo, pero su uso no se ha de entender como algo obligatorio. El objetivo principal de estas salas no debe ser ocultar a las madres que dan el pecho, sino ayudarlas. Algunas salas de lactancia comparten el mismo espacio con el cambiador de bebés o el cuarto de baño, lo que puede resultar incómodo para las madres y poco saludable para los niños. Por otro lado, muchos locales públicos no disponen de estos espacios, por lo que la madre se puede ver obligada a elegir entre el llanto de su bebé, el conflicto con los responsables del local o renunciar a la vida en público durante el período de lactancia (período que puede durar varios años).
  • En nuestra cultura el pecho tiene sobre todo una connotación sexual. Pero en la mayoría de las culturas, es considerado en términos de su función primordial: es el órgano de producción de  la leche para alimentar a los niños. Lactar en público no debe ser visto como algo obsceno ni sexual, ni algo que deba ser escondido o restringido. Esta actitud representa un obstáculo para continuar con la lactancia y desanima a las futuras madres que pueden ver modificada su decisión de alimentar al pecho a su bebé por las dificultades sociales que esto conlleva.
  • Todos los niños, con independencia de su edad, tienen derecho a ser amamantados cada vez que lo precisen, y sus madres el derecho de poder hacerlo en cualquier momento y lugar. Hay que lograr un cambio de actitud en la sociedad para que todos seamos capaces de entender que amamantar forma parte de la naturaleza humana, de nuestra cultura; para que la imagen de una madre dando el pecho sea algo tan cotidiano que a nadie escandalice. Sería deseable que al igual que en otros países,  se arbitren las medidas necesarias (educativas y legislativas) para que tanto las madres como sus hijos puedan ejercer ese derecho en el modo y lugar que necesiten (4). Con ello, no sólo beneficiaremos a los niños y las madres sino a toda la sociedad. 

Fuente: Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría
Referencias Bibliográficas

  1. American Academy of Pediatrics. Section on Breastfeeding. Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics 2012;129, pp. e827 -e841. 
  2. Melissa Bartick MD. The Burden of Suboptimal Breastfeeding in the United States: A Pediatric Cost Analysis. PediatricsVol. 125 No. 5 May 1, 2010.
  3. Lasarte JJ, Lozano MJ. Técnica del amamantamiento. En: Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Manual de Lactancia Materna. Editorial Médica Panamericana. Madrid 2008, pp 75-82. 
  4. Labbock MH. Breastfeeding: Population-Based Perspectives. Pediatr Clin N Am 2013; 60:11–30.


13/9/13

Alimentación de semi-sólidos. Lo que debemos saber.

Alimentos para bebés con exceso de azúcar y sal


Los alimentos comerciales pensados para la etapa en la que los bebés empiezan a comer sólido no sólo no satisfacen las necesidades nutricionales de los pequeños sino que llevan un exceso de azúcar y sal poco recomendable. Así lo confirma la revista 'Archives of Disease in Childhood' después de analizar el etiquetado demás de 400 productos disponibles en Reino Unido.

Y lo peor, subrayan los autores de este estudio, es que "la venta de muchos (el 44%) se promueve para los niños a partir de los cuatro meses de edad, momento en el que aún deberían estar alimentados sólo con leche materna", según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Durante su primer medio año de vida, recalca José Manuel Moreno, pediatra del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, "los niños alimentados con la leche materna tienen todas sus necesidades cubiertas, por lo que cada vez más los pediatras en España aconsejamos retrasar los nuevos alimentos hasta los seis meses de edad. En los niños alimentados con leche de fórmula quizás convenga adelantarlo un poco, pero no mucho", señala.

Con el objetivo de analizar qué tipo de alimentos hay disponibles en las estanterías de los supermercados de Reino Unido para cubrir este periodo de transición entre la leche y los nuevos alimentos, un grupo de investigadores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) ha analizado el contenido nutricional de un total de 479 productos de cuatro grandes fabricantes del país (Cow - Gate, Heinz, Boots y Hipp Organic) y dos especializados (Ella's Kitchen y Organix) en alimentación infantil.

21/3/13

La alimentación de los bebés prematuros

Gerónimo creciendo, en nuestro
Álbum Fuimos Prematuros

La leche de madre es el alimento ideal para el bebé prematuro, contiene factores que lo protegen contra las enfermedades, factores de crecimiento, hormonas y enzimas. Los ácidos grasos Omega 3, esenciales para el desarrollo del cerebro se encuentran presentes en la leche materna.

Algunos consejos:
Cuando el niño prematuro está en condiciones de alimentarse con pecho exclusivo, evite el uso de chupetes artificiales, porque esto generará mayor confusión con el pezón materno.
Trate de ponerlo al pecho, anticipándose al llanto del bebé (evitando el gasto de energías del llanto).
Coloque al bebé en el pecho cuando esté en un estado de sueño ligero, como puede apreciarse por los movimientos rápidos de los ojos debajo de los párpados.
Sosténgalo descansando el cuerpo a lo largo del brazo suyo para controlar los movimientos de cabeza.
Probablemente la mamá tenga que sostener su pecho, con cuatro dedos por debajo y el dedo pulgar encima, a fin de ayudar al bebé a mantener el pecho en la boca.
Para aumentar el flujo de la leche, masajee y comprima el pecho cada vez que el bebé haga una pausa en la succión.
Tenga en cuenta que se puede restablecer la producción adecuada de leche si ha notado que se ha reducido considerablemente la misma, debido a la internación del bebé.
Espere que el bebé haga pausas frecuentes para descansar durante las mamadas. Prepárese para mamadas no apresuradas, tranquilas y más bien largas.

Si usted se extrajo leche durante la internación y tiene leche almacenada (la leche de freezer puede ser utilizada durante 3 meses), utilizarla sólo si el bebé requiere complemento. La leche no debe ser calentada en microondas, ni sobre el fuego, bastará con colocarla en un envase con agua caliente o bajo el chorro de agua caliente.
Si utilizan mamaderas, la esterilización de las mismas la pueden hacer colocándolas en agua hirviendo durante 15 minutos, luego las retiran con una pinza y las dejan secar sobre toalla de papel limpia, para guardarlas luego, dentro de la heladera.

Puede suceder que por razones personales, como puede ser la vuelta de la mamá al trabajo, su bebé necesita concurrir a una guardería. Será importante conversar con su Neonatólogo cuál sería la mejor forma de encaminar esta nueva etapa.

27/1/13

Lactancia Materna: Un acto de amor

Debes saber que para preparar, fortalecer y lubricar los pezones sólo necesitas: aire, leche, agua y sol.

La crema de caléndula está permitida para la lubricación de los pezones.

Los pezones planos o invertidos no impiden amamantar, el bebé a través de la succión será el mejor formador del pezón.
Al apoyar suavemente el índice por encima de la areola y sostener el pecho con los otros dedos, el pezón se dirige hacia adelante o ligeramente hacia abajo en una correcta posición.

Cuando amamantes es fundamental que busques una posición cómoda con las espalda y los brazos bien apoyados y distendidos. Colocá a tu bebé bien pegado y enfrentado a tu cuerpo (panza con panza) para que no tenga la cabecita girada.
Verificá que los labios del bebé estén evertidos tomando una gran parte de la areola del pezón (te evitará grietas).

Podés seguir amamantando cuando te incorpores al trabajo. Dos semanas antes empezá a extraerte leche en la forma que sea más fácil y en los momentos de mayor producción, como después de cada mamada, de noche o cuando sea conveniente.

20/1/13

La alimentación del bebé


El mejor alimento para tu bebé es la leche materna ya que le aporta factores inmunológicamente activos, brindándole un «rol protector» y nutritivo en la salud de tu bebé.

Es fundamental que tengas en cuenta que, estos primeros días, la secreción láctea será calostro, siendo muy importante que tu bebé lo reciba, ya que tiene un alto contenido inmunológico (defensas), el aporte calórico que le brinda, es suficiente, no necesitando ningún otro alimento.

Si le das pecho lograrás desde el comienzo, una relación más completa y profunda con tu hijo. El contacto corporal estrecho, la conciencia de estar logrando alimentar al bebé, proporciona una sensación de logro, de realización como mujer, absolutamente incomparable.
El amamantar, permite a tu bebé la máxima satisfacción bucal, en una etapa en que la boca es el instrumento principal para relacionarse con el mundo externo. Este contacto íntimo y la gratificación oral, constituyen elementos favorables para la correcta maduración de la personalidad.