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1/3/16

Presencia del padre o acompañante en sala de partos convencional o quirófano

Para la implementación de la presencia del padre o acompañante en sala de partos o quirófano, adjuntamos el siguiente informe:

MSCF
La Ley Nacional Nº 25.929, del año 2004, “Derechos de padres e hijos durante el proceso del Nacimiento” dice en su Artículo 2º: “Toda mujer en relación con el embarazo, el trabajo de parto, parto y post parto, tiene el derecho a estar acompañada, por una persona de su confianza a elección durante el trabajo de parto, parto y post parto”.
El Hospital Privado del Sur (HPS) y el Servicio de Neonatología se comprometen con la implementación de esta política y modelo de maternidades abiertas a la familia.
La iniciativa Maternidad Segura se conceptualizó en un nuevo modelo integrado: Maternidad Segura y Centrada en la Familia (MSCF), que define los criterios mínimos que debería reunir una Maternidad para ser considerada como tal.

EJES CONCEPTUALES Y PRINCIPIOS DEL MODELO MSCF

Una MSCF tiene una cultura organizacional que reconoce a los padres y a la familia, junto al equipo de salud, como protagonistas de la atención de la mujer embarazada, la madre y el recién nacido, definiendo la seguridad de la atención como una de sus prioridades; estimula el respeto y la protección de los derechos de la mujer y del recién nacido por parte de los miembros del equipo de salud; promueve la participación y la colaboración del padre, la familia y la comunidad en la protección y el cuidado de la mujer y el recién
nacido; implementa prácticas seguras y de probada efectividad, fortaleciendo otras iniciativas, como por ejemplo la iniciativa Hospital Amigo de la Madre y el Niño (HAMN) que promueve fuertemente la lactancia materna.
Este hospital (HPS) fue nombrado HAMN por UNICEF y el Ministerio de Salud de la Nación en el año 1997. Motivo por el cual debe adherirse a la política MSCF.

Toda MSCF considera la atención centrada en la familia y segura como una de sus prioridades, cuenta con un alto grado de convencimiento y compromiso por parte de sus autoridades y de los miembros del equipo de salud. El modelo MSCF, para promover un cambio en la cultura organizacional hacia un modelo centrado en la familia y la seguridad de la atención, se sustenta en tres principios.

  • El modelo MSCF es coherente con el pensamiento universal vigente: medicina centrada en el paciente (y su familia) y su seguridad. 
  • El modelo MSCF es un cambio de paradigma; suma lo humanístico al progreso tecnológico. 
  • Tiene avales nacionales y de organismos internacionales. 

MSCF - 2da. Edición
La Guía para transformar Maternidades tradicionales en Maternidades Seguras y Centradas en la Familia, ha recibido el aval  de la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud de la Nación, la Academia Nacional de Medicina, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y de la Sociedad Argentina de Perinatología (ASAPER). A nivel internacional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y UNICEF apoyan el proyecto.

  • Jerarquiza la familia y tiene beneficios agregados.
  • Sus intervenciones son beneficiosas y basadas en la evidencia científica.
  • Protege los derechos de la madre, el padre y su hijo.



Respetamos las decisiones de las embarazadas y su familia en el trabajo de parto y parto.
Adecuamos las salas de trabajo de parto y parto según el modelo de MSCF.
Adoptamos conductas por parte del equipo de salud que garanticen el respeto a los derechos de la embarazada y su hijo, durante el trabajo de parto y parto.

10/6/15

Nuestra flora intestinal depende de cómo nacemos y de lo qué comemos de bebés

Los niños nacidos por cesáreas presentan bacterias muy diferentes a las de sus madres, justo lo contrario que los nacidos por vía vaginal. 
La lactancia materna también es determinante.

BÄCKHED ET AL./CELL HOST y MICROBE 2015

La forma en la que nacemos o cómo nos alimentamos durante los primeros años de vida va a determinar nuestro microbioma, es decir, las bacterias que van a convivir con nosotros. Lo acaba de comprobar una investigación que se publica en «Cell Host & Microbe's» tras un análisis de las muestras de heces de 98 bebés suecos durante su primer año de vida. Por ejemplo, los niños nacidos por cesárea tenían bacterias intestinales menos parecidas a las de sus madres que aquellos nacidos por vía vaginal.

El trabajo también ha visto que las decisiones en la alimentación, pecho o biberón, son claves en el microbioma intestinal infantil. «Nuestros resultados muestran que el cese de la lactancia materna, en lugar de la introducción de alimentos sólidos, es el factor principal en el desarrollo de una microbiota similar a la de un adulto», señala Fredrik Bäckhed de la Universidad de Gotemburgo (Suecia). «Sin embargo, el efecto de su alteración precoz sobre la salud y la enfermedad en la adolescencia y la edad adulta está por demostrar».

Se sabe que las bacterias intestinales son una fuente de nutrientes y vitaminas para un niño durante su crecimiento. Nuestros ‘inquilinos intestinales’ son capaces de interactuar con los procesos celulares normales. Por ello, los investigadores trabajan en comprender el papel de los microbios intestinales en el metabolismo, la inmunidad e incluso en el comportamiento.

Colonizadores intestinales
Este nuevo estudio, dirigido por Bäckhed y Jovanna Dahlgren en la Universidad de Gotemburgo y Wang Jun, del Instituto de Genómica de Beijing-Shenzhen (China), apoya observaciones anteriores que aseguran que los colonizadores bacterianos más iniciales se derivan de la madre. Los investigadores han visto ahora que aunque los bebés nacidos mediante cesárea reciben menos microbios de su madre, todavía son capaces de transmitirlos a través de la piel y la boca. Además han comprobado que una vez que la bacteria se afianza en el intestino de un bebé, sus poblaciones cambian dependiendo de lo que éste come. Por este motivo los investigadores creen que el cese de la lactancia materna es un momento clave en el desarrollo del microbioma ya que ciertos tipos de bacterias prosperan en los nutrientes que la leche materna proporciona. Una vez que ya no están disponibles, emergen otras bacterias, que son más comunes en los adultos. «Los resultados subrayan el papel de la lactancia materna en la formación y la sucesión de las comunidades microbianas del intestino durante el primer año de vida», escriben.
«La microbiota intestinal de los niños que ya no eran amamantados se enriqueció en especies pertenecientes a clostridios, frecuentes en los adultos. Por el contrario, bacterias como Bifidobacterium y Lactobacillus todavía dominaban la microbiota intestinal de los lactantes alimentados con leche materna».

Antibióticos, el principal enemigo
Los antibióticos son el principal enemigo de nuestras bacterias; sin embargo, representan una cuarta parte de todos los medicamentos que se administran a los niños, a pesar de que un tercio de las recetas sean innecesarias. Debido a que alteran el microbioma intestinal algunos trabajos sugieren que pueden tener consecuencias a largo plazo, como obesidad, alergias y enfermedades autoinmunes. Dan Knights, de la Universidad de Minnesota (EE.UU.), ha analizado, tras revisar múltiples estudios, cómo los antibióticos pueden estar actuando en el intestino. Así, señala, en el caso de las alergias, por ejemplo, el uso de antibióticos puede erradicar las bacterias intestinales clave que ayudan a las células inmunes a madurar. Estas células habrían sido esenciales para mantener el sistema inmunológico a raya cuando se enfrentan a los alérgenos. Incluso si estas bacterias vuelven, el sistema inmune sigue estando alterada. Los investigadores también han ideado una prueba de diagnóstico que puede calcular la edad de desarrollo del microbioma del intestino de un bebé en relación con los bebés sanos. A su juicio, los pediatras podrían emplear una prueba similar para identificar y potencialmente tratar a los bebés más de un mes después del desarrollo normal.-


(Fuente original: R. I. - ABC - Madrid - España) – Extraído de Salud para Todos, año 23 número 247, junio 2015, pág. 31 - I.S.S.N.0329-7705